
«Estar en forma físicamente», según la óptica de la neurociencia, significa tener la capacidad de realizar actividades diarias con rendimiento óptimo y resistencia, lo cual se traduce en un cerebro más sano; el ejercicio regular mejora la función cognitiva, la memoria, la atención, regula neurotransmisores como la serotonina y dopamina para mejorar el ánimo, previene el deterioro cognitivo (neuroprotección), fomenta la neurogénesis (creación de neuronas nuevas) y reduce la inflamación cerebral, protegiendo contra enfermedades neurodegenerativas y mejorando el bienestar general.
Beneficios clave para el cerebro
El cerebro humano se adapta a las demandas cambiantes modificando sus propiedades funcionales y estructurales ("neuroplasticidad"), lo que resulta en el aprendizaje y la adquisición de habilidades. La evidencia convergente de estudios tanto en humanos como en animales sugiere que la actividad física facilita la neuroplasticidad de ciertas estructuras cerebrales y, como resultado, las funciones cognitivas. Estudios en animales han identificado una mejora de la neurogénesis, la sinaptogénesis, la angiogénesis y la liberación de neurotrofinas como mecanismos neuronales que median los efectos cognitivos beneficiosos del ejercicio físico. Esta revisión resume las consecuencias conductuales y los correlatos neuronales a nivel sistémico tras intervenciones de ejercicio físico en humanos de diferentes edades. Los resultados sugieren que el ejercicio físico puede desencadenar procesos que facilitan la neuroplasticidad y, por lo tanto, mejora la capacidad del individuo para responder a nuevas demandas mediante adaptaciones conductuales. De hecho, algunos estudios recientes han sugerido que la combinación de entrenamiento físico y cognitivo podría resultar en una mejora mutua de ambas intervenciones. Además, nuevos datos sugieren que para mantener los beneficios neurocognitivos inducidos por el ejercicio físico, es necesario mantener un aumento en el nivel de aptitud cardiovascular.
Fuente:
Hötting K, Röder B. Beneficial effects of physical exercise on neuroplasticity and cognition. Neurosci Biobehav Rev. 2013 Nov;37(9 Pt B):2243-57. doi: 10.1016/j.neubiorev.2013.04.005. Epub 2013 Apr 25. PMID: 23623982.
Mejora cognitiva: Aumenta la atención, memoria y eficiencia cerebral.
Salud mental: Libera endorfinas, serotonina y dopamina, reduciendo ansiedad y depresión, y mejorando el estado de ánimo y la satisfacción.
Neuroprotección: Reduce la inflamación cerebral y protege contra el deterioro cognitivo y enfermedades neurodegenerativas.
Neurogénesis: Estimula la creación de nuevas neuronas, especialmente en el hipocampo (aprendizaje y memoria).
Resiliencia al estrés: Ayuda a gestionar el estrés y la ansiedad al imitar sus reacciones físicas.
¿Cómo se logra estar en forma desde la neurociencia?
Regularidad: Hacer ejercicio la mayoría de los días de la semana.
Combinación: Incluir ejercicios aeróbicos (para la resistencia) y de fortalecimiento muscular (para frenar la pérdida de masa).
Equilibrio: No se necesita intensidad extrema; lo importante es la constancia y que sea sostenible con tu estilo de vida.
Conexión Mente-Cuerpo: Entender que el movimiento físico es una forma poderosa de autocuidado que genera un efecto dominó positivo en hábitos como la alimentación y el sueño.
En resumen, estar en forma no es solo físico; es optimizar la salud cerebral, la capacidad de aprendizaje y el bienestar emocional, convirtiendo al ejercicio en una medicina para el cerebro.