Importante: La presente publicación es una transcripción de un video de la «Dra. Menchu Moreno | Psicóloga Colegiada,» 🚀 que lo puedes ver en su canal oficial «Menchu Psicóloga» 🚀 y de paso si lo deseas te suscribes, que apoya mucho su trabajo, muy útil para conocer la psicología. ❤️ y de paso si lo deseas te suscribes, que apoya mucho su trabajo, muy útil para conocer la psicología; ❤️ pudiendo luego cada quien 🔎 profundizar investigando en internet los patrones mentales y miedos que ella extrae de cada personaje.
Hoy vengo a explicarte por qué tu cerebro se apagó para que tú pudieras seguir respirando. Se llama inmovilidad tónica y entender cómo funciona es la única forma de dejar de culparte por haber sobrevivido a una situación super delicada.
Cuando alguien sufre un shock extremo, esperamos que luche o que huya de allí, ¿no? Esto es lo lógico.

Pero lo que más habitualmente ocurre es
justamente lo contrario. La persona se
congela, se paraliza y se queda quieta y
después se echa la culpa.
Y no es que no quisiera reaccionar, es que tu cerebro decidió hacer otra cosa. Y es una respuesta evolutiva. Tu cerebro detecta que las amenazas son tan grandes que ni puedes luchar ni puedes escapar. Entonces activa el modo de supervivencia más primitivo, que es quedarse paralizado, congelarse.
Esto es lo mismo que hace, por ejemplo, un ciervo ante los faros de un coche o una gacela cuando el león ya la alcanzó.
En este momento, tu corteza prefrontal se apaga, el hipocampo deja de funcionar y tu sistema límbico toma el control y no decides nada. Tu cerebro lo hace por ti y esa decisión puede dejarte atrapado en ese instante durante muchísimos años.
Esto afecta no solamente a grandes traumas, sino también a pequeños bloqueos en el trabajo o a quizá discusiones con tu pareja. Así que hoy vamos a ver tres mecanismos que se activan en ese minuto cero, en esa zona cero, en el momento en que tu vida de repente cambia completamente.
Así que vamos a ver primero por qué tu cuerpo se paraliza cuando más necesitarías moverte. Lo segundo, cómo tu mente se desconecta para no sentir el horror. Y el tercer punto, porque ese momento queda grabado en tu cerebro como si acabara de pasar ayer, aunque hayan pasado años. Y al final te voy a dar algunos pasos concretos para ayudarte a ir saliendo de ahí.
El primer mecanismo la inmovilidad tónica:
...es cuando alguien ante un peligro extremo se queda literalmente congelado. No puede moverse, no puede hablar, no puede gritar, no puede hacer nada.
«Dra. Menchu Moreno | Psicóloga Colegiada,»
Su cerebro lo decide en milisegundos. No pregunta. Es como si tu vida fuera una película y de repente se quedará en pausa. Se queda en esa imagen congelada en la pantalla.
Tu cerebro dice,
Así que la película sigue en pausa y esa imagen congelada no se va a mover.
Estudios muestran que entre el 37 y el 70% de personas que sufren agresiones íntimas experimentan esto, pero también pasa en accidentes, en ataques, en diagnósticos médicos, etcétera. Es decir, cualquier momento donde el terror supera cualquier opción de respuesta.
Te voy a poner un
ejemplo. Alguien está cruzando el
semáforo en rojo y tú vas en coche y tu
cerebro calcula en milisegundos. No
puedo frenar a tiempo, no puedo girar. Y
entonces te congelas. Tienes las manos
en el volante, los ojos abiertos, el
cuerpo rígido, pero no gritas, no te
mueves, esperas el impacto. Cuando todo
termina y sales del coche, te preguntas,
El segundo mecanismo es la disociación peritraumática :
... es cuando alguien durante un trauma siente que no está en su cuerpo, como si estuviera viéndose desde fuera o como si nada fuera real.
«Dra. Menchu Moreno | Psicóloga Colegiada,»
Es como si mientras tu
vida está detenida, tu mente se sale del
cine, tu cuerpo sigue allí, sufre el
impacto, pero tu mente dice,
El cerebro te desconecta de las sensaciones físicas, de las emociones, del dolor. Libera opioides endógenos para adormecerte y de repente el tiempo deja de existir. El dolor prácticamente desaparece, pero tú desapareces también dentro de ti mismo.
Muchas víctimas de traumas describen lo mismo. Es que estaba ahí, pero no estaba. Me vi desde el techo. Sentía que nada era real.
Por ejemplo, cuando
alguien sufre una agresión íntima, su
cerebro puede activar la disociación, no
como una decisión, sino como un reflejo.
La persona, pensemos que está siendo
atacada, pero de repente siente que está
flotando. Velar cena desde arriba no
siente su cuerpo, tampoco siente dolor.
Su mente se fue a otro lugar para no
experimentar ese horror. Y después esa
persona se pregunta,
Cuando alguien no puede escapar
ni pelear, el cerebro lo que hace es
desconectar. desconecta la experiencia
consciente del cuerpo. Es la forma que
tiene de decir,
Víctor Flank, psiquiatra sobreviviente de Auschwitz, describió cómo su
mente se desconectaba durante las
torturas. Él decía,
Todos podemos disociarnos, es humano. Pero cuando esa desconexión se queda contigo, aparece el tercer mecanismo, la hiperconsolidación traumática:
... es cuando alguien vive un trauma y ese momento queda grabado en su cerebro como si acabara de pasar flashbacks, pesadillas, revivir las escenas una y otra vez como si el tiempo nunca avanzara desde ahí.
«Dra. Menchu Moreno | Psicóloga Colegiada,»
Durante un trauma extremo, el hipocampo se apaga. Es el que organiza tus recuerdos en una línea del tiempo, principio, mitad, final. Pero cuando se apaga el recuerdo no se archiva como algo que ha pasado, se queda como algo que está pasando. Por eso, cuando alguien tiene flashbacks no recuerda el trauma, sino que lo revive como si fuera justamente ese momento. Mientras la amígdala hiperconsolidó esa memoria, la grabó con fuego, con el propio cortisol y con la propia adrenalina. Y ese momento queda más vívido que cualquier otro recuerdo de toda tu vida.
Y esto se ve muchísimo en consulta. Tú quizá y ojalá no, pero a lo mejor lo has vivido. Es un momento que se quedó congelado, un instante que sigue repitiéndose. Y no es que seas débil, es que tu cerebro quedó atascado en modo supervivencia.
Entonces, ¿qué haces si estás atrapado en esa zona cero? Te voy a dar un antídoto de cuatro pasos.
1   El primero es que reconozcas que tu cuerpo sigue en modo supervivencia. No es tu culpa, es un reflejo neurobiológico. Nombra lo que sientes. Mi cuerpo está congelado.
2   El segundo paso es que reintegres tu cuerpo con técnicas somáticas, que te muevas de forma consciente, que hagas ejercicio físico, que trabajes la respiración profunda. Tu cuerpo necesita completar la respuesta que quedó interrumpida.
3   El tercero es que recontextualices el
recuerdo con modelos terapéuticos como
el MDR, la terapia somática. exposición,
etcétera. Aprendes a procesar el trauma.
Le das principio, le das mitad y le das
final. Y le dices a ese hipocampo,
4   Y el cuarto es que busques ayuda profesional especializada. Esto es muy difícil resolverlo, solo con voluntad. Necesitas a alguien que te ayude para que entiendas cómo funciona tu sistema nervioso. Porque si no integras el trauma, tu vida se quedará en pausa y mientras otros avanzan, tú vas a seguir en ese fotograma viendo la misma escena y sintiendo el mismo terror.
La zona cero no se va sola, se trabaja, se procesa y se integra en tu vida. Y sobre todo, no se trata de juzgarte porque no has reaccionado, se trata de entender por qué tu cerebro sí reaccionó como lo hizo.
