martes, 30 de diciembre de 2025

Sobre la atención (1)

Muchacha presta atención

En la actualidad los trastornos de atención están de moda. No deberíamos asombrarnos, vivimos en una sociedad que demanda el procesamiento constante de un sinfín de estímulos. Publicidad, tareas simultáneas y dispositivos tecnológicos, son ejemplo de los elementos que captan nuestra atención en todo momento.

Más allá de todo eso, siempre que hablamos de alguien distraído o que simplemente no nos escucha, decimos que no está prestando atención. Pero, ¿qué es la atención? ¿Cuáles son sus tipos? Entender su multiplicidad es tan importante como potenciar cada una de sus formas.

Definición de la atención

De acuerdo con la American Psychological Association, es un «estado en el que los recursos cognitivos se centran en ciertos aspectos del entorno en lugar de otros». Durante ese proceso, el sistema nervioso central se prepara para reaccionar ante cualquier eventualidad y desarrolla la capacidad de seleccionar y concentrarse en los estímulos relevantes. Es decir, la atención es el proceso cognitivo que nos permite orientarnos hacia los estímulos relevantes y procesarlos para responder en consecuencia. Cabe destacar que la atención no es un proceso unitario, sino que existen distintos tipos de atención. Como se puede intuir por la propia definición de atención, esta capacidad cognitiva es de gran importancia, pues la usamos a diario. Afortunadamente, podemos mejorar la atención con un plan adecuado de entrenamiento cognitivo.

La atención integra múltiples procesos como la conciencia, la memoria, la percepción y la acción motora. Así pues, cuando hablamos de ella, no aludimos a un proceso unitario, sino a una serie de mecanismos que operan en conjunto de manera coordinada.

Su principal función es seleccionar estímulos importantes para el estado actual de la persona. Sirve, además, para realizar actividades, aprender, memorizar y alcanzar objetivos.

En resumen, se puede decir que la atención es una capacidad que nos sirve para crear, guiar y mantener nuestro cerebro activo de manera que podamos procesar correctamente la información.

Tipos de atención

La atención es un proceso complejo que participa prácticamente en todas nuestras actividades diarias y, se produce a diferentes niveles con características muy distintas. A lo largo del tiempo se ha hecho evidente que la atención no era un proceso unitario, sino que se podía fragmentar en diferentes “sub-procesos atencionales” o tipos de atención. De este modo, se han ido proponiendo diferentes modelos para explicar de la manera más fiel posible cada uno de dichos sub-componentes o tipos de atención.

El modelo más aceptado es el Modelo jerárquico de Sohlberg y Mateer (1987, 1989), que son los más reconocidos y estudiados en el ámbito neurocientífico, el cual se divide en cuatro grandes tipos, y basado en los casos clínicos de la neuropsicología experimental. Según este modelo, la atención se descompone en:

1. Atención focalizada

La Atención focalizada: Se refiere a la capacidad de centrar nuestra atención en algún estímulo.

Este tipo de atención se basa en la habilidad de responder específicamente a un estímulo. Esto requiere que el sujeto ignore el resto de cosas que lo rodean. Para ello es necesario un alto nivel de alerta y activación.

Un ejemplo de atención focalizada sería cuando estás en una sala de clases y te concentras en lo que dice el profesor e ignoras los sonidos ambientales, como el ruido del aire acondicionado o las conversaciones de otros estudiantes.

2. Atención sostenida

Se trata de la capacidad de atender a un estímulo o actividad durante un largo periodo de tiempo.

La atención sostenida es utilizada en tareas de tiempo prolongado. Es la habilidad de mantener una actividad cognitiva con persistencia. Por ejemplo, si la tarea es leer un libro para un examen, necesitaremos leer y procesar la información durante varias horas. En muchas ocasiones, la recompensa no es inmediata, por lo que este tipo de atención tiene varios obstáculos:

  • fatiga
  • motivación
  • tarea concisa
  • aburrimiento

3. Atención dividida

Se puede definir como la capacidad que tiene nuestro cerebro para atender a diferentes estímulos o actividades al mismo tiempo.

Nuestro cerebro es tan increíble que nos permite hacer dos tareas al mismo tiempo. Ahora, si bien estas tareas no pueden ser tan demandantes, es necesario dividir los recursos atencionales para poder tener un buen rendimiento en las dos

Esta capacidad es limitada, ya que a medida que dos fuentes de información simultáneas aumentan su demanda, se deteriora la respuesta. Por ejemplo, utilizamos la atención dividida cuando necesitamos escribir y a la vez escuchar y mirar al profesor.

4. Atención alternante

Consiste en la de la flexibilidad mental, entendida como la capacidad de cambiar el foco atencional y moverse entre tareas muy distintas o entre dos o más estímulos. . Un ejemplo muy claro, cuando preparamos un plato muy complejo que requiere trabajar sus ingredientes en distintos tiempos. Para ello tenemos que cambiar de tarea sin antes olvidar la tarea anterior, ya que en unos segundos volveremos a ella.

Otros variantes de la atención

Los distintos tipos de atención pueden manifestarse de diferentes maneras como consecuencia del control atencional, el estilo sensorial, la intención… Esto da origen a nuevas variantes. Vale la pena aclarar que la siguiente clasificación no es una nueva tipología, sino modos en que los cuatro tipos de atención se expresan como consecuencia de la influencia de otras variables.

5. Atención involuntaria

Conocida también como exógena. Es un tipo de atención que se activa como consecuencia de un estímulo inesperado que destacada en el campo perceptivo. Por ejemplo, cuando nos entra una llamada de manera repentina.

6. Atención post voluntaria

Es aquella que puede mantenerse de manera voluntaria y que, a su vez, es absorbente y productiva. A diferencia de la involuntaria, no es pasiva, sino activa. Por su parte, se distingue de la voluntaria en que no requiere esfuerzo para preservarse.

7. Atención abierta

Es aquella que aparece acompañada de manera notoria por reacciones fisiológicas y conductuales (respuestas motoras como: movimiento, gestos, posturas), que en este caso nos facilitarán la acción de atender, por ejemplo, girar la cabeza y mirar a una persona cuando nos habla. Otro ejemplo, cuando hablamos con una persona y ella asume una postura receptiva, establece contacto visual, sigue la trama de la narración y participa en ella.

8. Atención encubierta

Esta capacidad nos permite prestar atención a estímulos sin que aparentemente de la sensación de estar llevando a cabo esa acción.

Este tipo de atención se caracteriza porque la atención no se deposita realmente sobre el objeto aparente de concentración. Por ejemplo, cuando simulamos que estamos concentrados en nuestro celular, pero en realidad estamos escuchando la conversación que tienen otras dos pasajeras del transporte público.

9. Atención visual

Como su nombre lo indica, esta forma de atención se basa en el uso de la visión para enfocarnos en un estímulo o situación. Por ejemplo, cuando le hacemos seguimiento visual a un ave que vuela por el cielo.

10. Atención auditiva

Capacidad de atender a estímulos que percibimos a través de nuestros oídos.

Es aquella donde sobresale la utilización del sentido auditivo para concentrarnos en un sonido particular. Por ejemplo, cuando escuchamos la letra de una canción o la conversación entre dos amigos.

11. Atención Interna

Capacidad de prestar atención a procesos internos mentales o sensaciones.

12. Atención Externa

Se trata de la atención causada por estímulos que provienen del exterior, de nuestro entorno.

13. Arousal

Hace referencia a nuestro nivel de activación y al nivel de alerta, a si estamos adormilados o enérgicos.

14. Atención selectiva

Es la capacidad de atender a un estímulo o actividad en concreto en presencia de otros estímulos distractores.

15. Atención sin esfuerzo

Es un tipo de atención dirigida y activa que no demanda mucho esfuerzo. Por ejemplo, cuando leemos una novel absorbente o cuando hacemos actividades en las que somos expertos. Está asociada con el estado de flujo, donde la inmersión y la relajación son aspectos claves.

 

¿Cuáles son los modelos de la atención?

A lo largo de los años, diversos pensadores han creado sus propios modelos para explicar cómo funciona la atención. A continuación, mencionaremos algunos de los más destacados.

Modelo atencional de Posner

De acuerdo con la teoría atencional de Posner la atención es un sistema integrado por tres grandes redes: la red atencional posterior o de orientación, la red de vigilancia o alerta y la red anterior o de control ejecutivo.

Sistema Activador Reticular Ascendente (SARA) o Red de Alerta

Su función es mantener un estado de vigilancia para detectar de manera rápida cualquier estímulo. Este sistema se encarga principalmente de regular el Arousal y de la Atención sostenida. Se encuentra en estrecha relación con la formación reticular y algunas de sus conexiones, como las áreas frontales, las estructuras límbicas, el tálamo y los ganglios basales.

Sistema Atencional Posterior (SAP) o Red de Orientación

Esta encargado de direccionar la atención hacia un estímulo relevante que aparece de manera repentina o que posee alguna propiedad novedosa o única. Este sistema se encarga de la Atención Focalizada y de la Atención Selectiva de estímulos visuales. Las áreas cerebrales relacionadas con este sistema son la corteza parietal posterior, el núcleo pulvinar lateral del tálamo y el colículo superior.

Sistema Atencional Anterior (SAA) o Red de Ejecución

Actúa cuando es necesario aplicar un control deliberado o voluntario sobre el procesamiento de situaciones que demandan algún tipo de planificación, solución, estrategias, respuestas. Este sistema se hace cargo de la Atención Selectiva, de la Atención Sostenida y de la Atención Dividida. Está relacionado con la corteza prefrontal dorsolateral, con la corteza orbitofrontal, con la corteza cingulada anterior, con el área motora suplementaria y con el neoestriado (núcleo caudado).

Modelo atencional de Sohlberg y Mateer

La atención es un proceso multidimensional que abarca diferentes procesos. Por eso, este modelo divide la atención en distintas clases o componentes, que ya hemos explicado con anterioridad:

  • atención dividida
  • atención sostenida
  • atención focalizada
  • atención alternante

Modelo atencional de Kahneman

Al igual que otros procesos, la atención es limitada y se usa en función de las tareas que se tengan que realizar. En ella participan también dos grandes sistemas: el sistema 1 y 2. El primero es rápido, instintivo y emocional; mientras que el otro es lento, consciente y deliberado.

Modelo del filtro atencional de Broadbent

Este modelo postula que los datos recabados de un estímulo ingresan a un espacio limitado de la mente donde son procesados y pasan un primer filtro. La información que no pasa ese filtro permanece dentro del sistema por un periodo breve; si no se procesan, entonces, se elimina.

Modelo de atención de Treisman

A diferencia del modelo de Broadbent, en este la información que no pasa el filtro no se elimina, sino que pierde intensidad, es decir, se atenúa. Por ende, la persona puede procesar aún los mensajes que no está atendiendo.

Modelo de control atencional de Norman y Shallice

De acuerdo con estos autores, hay dos sistemas: el sistema automático y el sistema atencional supervisor (SAS). El automático no requiere de tanta inversión cognitiva y es más rápido.

El SAS monitorea y controla al automático; además, se encarga de distribuir la atención sobre los estímulos relevantes o cuando se requiere de un control consciente. El sistema supervisor está asociado con la memoria de trabajo.

La importancia del control atencional

La atención no es un proceso único o excluyente, la mayoría de las tareas requieren de la acción conjunta de distintos tipos de atención. El control atencional o la capacidad de alternar y utilizar eficazmente los tipos de atención depende de otras funciones ejecutivas, entre ellas las más importantes son:

  • Memoria. Muchas tareas requieren de la recuperación de material en la memoria de largo o corto plazo, para ello es necesario un buen nivel atencional.
  • Planificación. Otras tareas requieren de la acción conjunta y planificada de muchas tareas, las cuales hay que ordenar y ejecutar de manera eficiente.
  • Inhibición. Esta es la capacidad de inhibir, filtrar y controlar estímulos sensoriales que no corresponden a la acción que se busca realizar.

¿Qué partes del sistema nervioso participan en los tipos de atención?

Las tres redes neurales propuestas por Posner tienen áreas cerebrales específicas asociadas que determinan el funcionamiento de dichas redes. Según el artículo de Funes y Lupiáñez (2003), estás son las regiones corticales involucradas en cada una:

  • Red de alerta. Se relaciona con el hemisferio derecho, los lóbulos frontales y parietales, que reciben proyecciones del locus coeruleus a través de la norepinefrina.
  • Red neuronal de orientación. Implica la región parietal posterior, los núcleos pulvinar y reticular del tálamo, así como los colículos superiores.
  • Red de control ejecutivo. Se asocia con el cíngulo anterior y con el área dorsolateral prefrontal izquierda.

Los tipos de atención son herramientas indispensables

La atención es una función cerebral compleja que ha tenido especial participación en nuestra evolución y desarrollo como especie. Es, a su vez, una habilidad que debe cuidarse y ejercitarse, ya que cualquier daño en las áreas mencionadas suele provocar retrocesos irrecuperables.

Los cinco tipos de atención son igualmente importantes y los utilizamos todos los días para tareas tan automáticas, como hacer el desayuno, o tan complejas, como conducir en el tráfico.

Ejemplos de atención

  • Durante la conducción hacemos uso de todos los subprocesos atencionales: Necesitamos estar despiertos al volante (Arousal), ser capaces de centrar nuestra atención en los estímulos de la carretera (Atención focalizada), ser capaces de mantener la atención durante largos periodos de tiempo en lo que ocurre en el trayecto (Atención sostenida), ser capaces de no distraernos con estímulos irrelevantes (Atención selectiva), ser capaces de cambiar nuestro foco de atención repetidas veces de nuestro carril al carril de al lado cuando vamos a adelantar (Atención alternante) y ser capaces de realizar todas las acciones necesarias para la conducción, como usar los pedales, manejar el volante y cambiar de marcha a la vez (Atención dividida).
  • La atención va a ser el primer requisito para aprovechar las horas de clase o de estudio. Este ámbito es probablemente uno de los más claros y familiares cuando se trata de dar una definición de atención, ya que estamos acostumbrados a escuchar que ""hay que atender en clase"". Naturalmente, necesitamos estar despejados para entender aquello que leemos o escuchamos, y así evitar leer una y otra vez la misma línea sin enterarnos de su contenido. Tiene especial importancia la atención sostenida durante las clases o el estudio, ya que a veces resulta monótono procesar tantos datos durante tantas horas y terminamos distrayéndonos. Esto deriva en pérdida de tiempo e información, con consecuencias negativas en el rendimiento académico. No obstante, todos los tipos de atención son relevantes en estos contextos
  • La atención también es indispensable para cualquier trabajo. Desde aquellos trabajos de oficina en los que necesitamos leer y rellenar documentos, pasando por los controladores aéreos, deportistas, cajeros, transportistas, médicos, barrenderos, hasta grandes ejecutivos. Todas las profesiones van a requerir de varios o todos los tipos de atención.
  • En nuestro día a día también empleamos constantemente la atención. Desde que nos levantamos hasta que volvemos a dormirnos, nos valemos de los diferentes tipos de atención para ser eficaces. La falta de atención puede llevarnos a que confundamos y tiremos la cuchara a la basura y el envase del yogur al fregadero. Para evitar esto, para leer un libro, ver una película, hacer la comida, asearnos o quedar con nuestros amigos, necesitamos la atención.

El TDAH, la inatención y otros trastornos asociados a problemas en la atención

Existen diversas patologías relacionadas con la atención, estas se pueden dividir en alteraciones cuantitativas y cualitativas:

El trastorno más conocido de la atención es, probablemente, el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) o sin hiperactividad (TDA). Este trastorno conlleva una dificultad para dirigir y controlar la atención, así como la conducta en general. Se ha descubierto que el cerebro de las personas con TDAH muestra una serie de diferencias anatómicas en el núcleo accumbens, en el núcleo caudado, en el putamen, en la amígdala, en el hipocampo, en áreas prefrontales y en el tálamo. Estos síntomas y estas diferencias neuroanatómicas pueden ser consecuencia de una maduración tardía del cerebro.

Además del TDAH, existen diversos tipos de trastornos característicos de la alteración de los diferentes tipos de atención. Los estados de alteración del nivel de consciencia, como el estado de coma (o aprosexia), el estado vegetativo y el estado de mínima conciencia, cursan con una alteración en el nivel de alerta (arousal), o de atención focalizada y subprocesos atencionales más complejos. Estos trastornos son provocados principalmente como consecuencia de un daño cerebral, ya sea un ictus o un Traumatismo Craneoencefálico (TCE). Tras un daño cerebral, también pueden aparecer trastornos de atención en general (con una distractibilidad y fatigabilidad excesivas), o algunos más específicos como la heminegligencia (incapacidad para atender al lado contralateral de la lesión cerebral). Además, pueden darse alteraciones de la atención en patologías como la esquizofrenia, la dislexia, las demencias como la Enfermedad de Alzheimer. Por el contrario, en los trastornos de ansiedad, como el TOC (Trastorno Obsesivo-Compulsivo), o en trastornos depresivos se da un aumento de la atención, pero hacia los estímulos ansiógenos o negativos, descuidando el resto.

¿Cómo medir y evaluar la atención?

Evaluar los diferentes tipos de atención puede ser de gran ayuda en diferentes ámbitos de la vida: en ámbitos académicos (saber si un alumno va a necesitar ayudas para el estudio o descansos), en ámbitos clínicos (saber si un paciente está capacitado para realizar su vida normal sin ayuda externa) o en ámbitos profesionales (saber si los trabajadores van a estar capacitados para ciertos puestos, o si va a aguantar correctamente toda la jornada laboral).

Mediante una completa evaluación neuropsicológica podemos medir de una manera eficaz y fiable la atención y otras habilidades cognitivas. CogniFit dispone de un conjunto de test que evalúan algunos de los subprocesos que componen la atención, como: la atención focalizada y la atención dividida. Los tests que emplea CogniFit para medir estas habilidades cognitivas, están basados en los clásicos Test de Stroop, Test de Variables Of Attention (TOVA), Hooper Visual Organisation Task (VOT) y el Continuous Performance Test (CPT). Además de la atención, estos tests también miden tiempo de respuesta, percepción visual, flexibilidad cognitiva, inhibición, monitorización, percepción espacial, velocidad de procesamiento, rastreo visual y coordinación ojo-mano.

  • Test de Simultaneidad DIAT-SHIF: Es necesario seguir el recorrido aleatorio de una bola blanca y atender a las palabras que aparecen en el centro de la pantalla. Cuando la palabra que esté en el centro de la pantalla coincida con el color en que está escrita, hay que dar respuesta (prestando atención a dos estímulos al mismo tiempo). En esta actividad, hay que afrontar cambios de estrategia, nuevas respuestas y manejar la capacidad de monitorización y la capacidad visual al mismo tiempo.
  • Test de Celeridad REST-HECOOR: Aparece en la pantalla un cuadrado azul. Habrá que pulsar tan rápido como sea posible el botón situándose dentro del cuadrado. Cuantos más veces se pulse el botón en el tiempo disponible, mejor resultado se obtendrá.
  • Test de Resolución REST-SPER: Aparecen en la pantalla numerosos estímulos en movimiento. Habrá que pinchar en los estímulos objetivo tan rápido como sea posible, pero evitando pinchar en los estímulos intrusos.
  • Test de Desatención FOCU-SHIF: En la pantalla aparece una luz en cada esquina. Hay que pulsar las luces amarillas tan rápido como sea posible. En cambio, si las luces pasan a ser rojas, no hay que pulsarlas.
 

¿Cómo rehabilitar o mejorar la atención?

Todas las habilidades cognitivas, incluidas la atención, pueden ser entrenadas para mejorar su rendimiento. En CogniFit ofrecemos la posibilidad de hacerlo de manera profesional.

La plasticidad cerebral es la base de la rehabilitación de la atención y de las demás capacidades cognitivas. El cerebro y sus conexiones neuronales se fortalecen con el uso de las funciones que dependen de éstos. De modo que, si ejercitamos frecuentemente la atención, las conexiones cerebrales de las estructuras implicadas en esta capacidad se fortalecerán.

CogniFit está formado por un completo equipo de profesionales especializados en el estudio de los diferentes tipos de atención, de la plasticidad sináptica y de los procesos de neurogénesis. Esto ha permitido la creación un programa de estimulación cognitiva personalizado para las necesidades de cada usuario. Este programa da comienzo por una precisa evaluación de la atención y otras funciones cognitivas fundamentales. En base a los resultados de la evaluación, el programa de estimulación cognitiva de CogniFit ofrece de forma automatizada un entrenamiento cognitivo personalizado para fortalecer la atención y otras funciones cognitivas que se consideren necesarias según la evaluación.

Es imprescindible llevar a cabo un entrenamiento constante y apropiado para mejorar la atención. CogniFit dispone de herramientas de evaluación y de rehabilitación para optimizar estas funciones cognitivas. Para una correcta estimulación son necesarios 15 minutos al día, dos o tres días a la semana.

Este programa es accesible vía online. Hay gran variedad de actividades interactivas, en forma de divertidos juegos mentales, que pueden realizarse mediante ordenador. Al finalizar cada sesión, CogniFit mostrará un detallado gráfico con el avance del estado cognitivo.

En Conclusión

  • La atención es un proceso cognitivo que nos permite seleccionar y concentrarnos en estímulos relevantes. Según el modelo jerárquico de Sohlberg y Mateer, hay diferentes tipos: arousal, focalizada, sostenida, selectiva, alternante y dividida.
  • La atención se evalúa con pruebas neuropsicológicas y se puede medir en diferentes ámbitos de la vida (académico, clínicos, profesionales...).
  • Puede verse alterada por algún trastorno o condición como el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) o sin hiperactividad (TDA), ictus, dislexia, ansiedad...
  • La atención se puede mejorar o rehabilitar entrenando con CogniFit y aumentando así la plasticidad cerebral.

Bibliografía